Cómo llevar el temario de oposiciones a un calendario
Temario, plazas y convocatoria: por dónde empezar
En las oposiciones el temario manda. Auxiliar Administrativo del Estado tiene un temario corto comparado con Judicatura, Notarías o un cuerpo superior, pero en todos los casos sabes de antemano qué temas entran. Lo que nadie te da es el calendario para llegar al examen con todos estudiados y repasados.
El punto de partida es la convocatoria publicada en el BOE o en el boletín de tu comunidad autónoma: número de temas, tipo de ejercicios (test, supuesto práctico, desarrollo escrito u oral) y si los fallos restan. Con eso decides cuántos temas entran en cada vuelta y cuánto tiempo dejas para los test.
Esta plantilla tiene 12 tareas en 3 fases y suma 60 días hábiles, unas doce semanas de lunes a viernes. Las tareas están enlazadas: si la primera vuelta se alarga, todo lo demás se desplaza y ves al momento si sigues llegando a la fecha del examen.
El ritmo de temas por semana y cómo encaja aquí
Muchos preparadores trabajan con un ritmo fijo: un número de temas por semana que luego se cantan o se revisan en la sesión. La plantilla respeta esa lógica. El Ciclo 1 corresponde a la primera vuelta de los temas prioritarios y el Ciclo 2 a la segunda vuelta, ya con test y supuestos.
Si tu preparador te marca, por ejemplo, tres temas por semana, divide el Ciclo 1 en bloques semanales con los temas concretos. Así cada tarea dice “Temas 1 a 3” o “Temas 4 a 6” y el avance real se ve en el diagrama.
En oposiciones con ejercicio oral, como Judicatura o Fiscalía, añade una tarea semanal de cantar temas con cronómetro. En las de test, como Auxilio Judicial o Correos, el peso se va a las baterías de preguntas con penalización.
Perfiles de opositor y cómo ajustar la plantilla
La misma estructura sirve para situaciones muy distintas. Algunos ejemplos:
- Opositor que trabaja: dos o tres horas por la tarde y un repaso largo el sábado. Alarga los ciclos y marca el sábado como día de estudio.
- Opositor a tiempo completo con preparador: jornadas largas y sesión semanal. Usa la plantilla como un trimestre y encadena varias copias hasta el examen.
- Docentes que opositan a Magisterio o Secundaria: además del temario, la programación didáctica y las unidades didácticas van como tareas propias.
- Sanidad (MIR, EIR y similares): muchas preguntas, simulacros semanales y pocas semanas de teoría pura.
- América Latina: concursos de méritos de la CNSC en Colombia o exámenes de ingreso a la carrera judicial en México o Argentina, donde también hay una guía o temario oficial.
Repasos y simulacros, la parte que más se recorta
El error más caro en oposiciones es seguir con temas nuevos hasta la última semana. La plantilla reserva 5 días de repaso tras cada vuelta: el repaso de 24 horas y ejercicios después del Ciclo 1 y el repaso acumulado con el cuaderno de errores después del Ciclo 2. En el cuaderno apuntas cada pregunta fallada, el tema y por qué la fallaste, que en un test con penalización suele ser por arriesgar.
La recta final empieza con un simulacro completo en las condiciones del examen: mismo horario, mismo tiempo y hoja de respuestas. Luego vienen 7 días de corrección de puntos débiles, el segundo simulacro y el repaso final de resúmenes y errores. El día del examen aparece como hito.
Ve marcando cada tarea como en progreso o completada. La curva S compara lo previsto con lo hecho y te avisa si llevas dos semanas de retraso respecto al ritmo que pactaste con tu preparador.
Errores que conviene evitar
Casi todos los calendarios de oposiciones que se caen lo hacen por los mismos motivos:
- Planificar sin saber si el examen descuenta por fallos.
- Hacer los simulacros sin cronómetro ni hoja de respuestas.
- Dar el mismo tiempo a todos los temas cuando unos caen siempre y otros casi nunca.
- No contar los puentes ni los festivos autonómicos, que en primavera pueden comerse varias jornadas.
- Cambiar de academia o de temario a mitad de vuelta.
- Olvidar el plazo de la solicitud y el pago de la tasa de examen, que vencen semanas antes del ejercicio.